A algo más de cuarenta minutos en coche llegaremos al Carpio de Tajo. El nombre de este pueblo se debe a una fortaleza que se hallaba junto al río, exactamente en el arroyo del Carpio, y que se llamaba «la carpía», de época íbera y romana. Actualmente no queda rastro de aquella fortaleza.

Sí es bastante interesante la Iglesia de San Miguel Arcángel, de cruz latina y que se divide en tres naves. Resalta el artesonado de su nave central, y la decoración mudéjar del presbiterio. Llaman también la atención unos retablos de época renacentista y barroca. Puede visitarse respetando el culto.

Otro edificio religioso que podemos visitar es la Ermita de Ronda, que se encuentra en las afueras del recinto urbano.

El Palacio de la Sierrecilla también es digno de mención, y para visitarlo debemos consultar en el Ayuntamiento.

Fuente

Carpio de Tajo